miércoles, 28 de enero de 2015

Enseñanzas de Thich Nhat Hanh (1)


El largo camino para la alegría
1] Tu ya llegaste. Por lo tanto, siente el placer en cada paso y no te preocupes con las cosas que todavía tienes que superar. No tenemos nada delante de nosotros, apenas un camino para ser recorrido a cada momento con alegría. Cuando practicamos la meditación peregrina, estamos siempre llegando, nuestro hogar es el momento actual y nada más.
2] Por causa de eso, sonríe siempre mientras andas. Aunque tuvieses que esforzarte un poco y sentirte ridículo. Acostúmbrate a sonreír y terminarás alegre. No tengas miedo de mostrar que estás contento.
3] Si piensas que la paz y la felicidad están siempre adelante, jamás conseguirás alcanzarlas. Trata de entender que ambas son tus compañeras de viaje.
4] Cuando andas, estás mas ajeando y honrando la tierra. De la misma manera, la tierra está tratando de ayudarte a equilibrar tu organismo y tu mente. Entiende esta relación y trata de respetarla Que tus pasos sean dados con la firmeza del león, la elegancia del tigre, la dignidad de un emperador.
5] Presta atención a lo que sucede a tu alrededor. Concéntrate en tu respiración eso te ayudará a liberarte de los problemas y ansiedades que tratan de acompañarte en tu camino.
6] Al caminar, no eres tu apenas que te estás moviendo, sino todas las generaciones pasadas y futuras. En el mundo llamado de real el tiempo es una medida, pero en el verdadero mundo no existe nada más allá del momento presente. Ten plena conciencia que todo lo que ya sucedió y todo lo que sucederá está en cada paso tuyo.
7] Diviértete. Haz de la meditación peregrina un constante encuentro contigo mismo; jamás una penitencia en busca de recompensas. Que siempre crezcan flores y frutos en los lugares donde tus pies toquen..

miércoles, 21 de enero de 2015

COMPRENSIÓN, COMPASIÓN Y PERDÓN - Thich Nhat Hanh


El perdón es fruto de la comprensión. Podremos tener muy buena voluntad para perdonar y sin embargo no podemos perdonar porque la amargura está todo el tiempo allí, el sufrimiento está siempre allí. Incluso sabiendo que el perdón será apreciado, no podemos perdonar, aunque tengamos muy buena voluntad.
Para mí, el perdón es el resultado de la mirada profunda,
de la comprensión.
Entre los años setenta y ochenta, recibíamos en nuestra
oficina de París, muy malas noticias de Vietnam y de los campos de refugiados.
Un día, me enteré de la historia de una pequeña, una “Boat people” de once años. Ella fue violada por un pirata en el mar, y cuando su padre trató de interponerse, ellos lo lanzaron al océano. Después de haber sido violada por el pirata, la niña se lanzó al agua y se ahogó.
Este era el tipo de noticias que nos llegaban con frecuencia.
Yo me enfadé mucho . Como seres humanos, tenemos el derecho de estar enfadados, pero como practicantes, no tenemos el derecho de no practicar.
No pude comer, era demasiado para mí.
Fui al bosque cercano a practicar la meditación caminando.
Y para calmarme, intenté estar en contacto con los árboles,
los pájaros y el cielo azul.
Me senté a meditar. La meditación fue larga.
Durante la meditación, me vi como un niño, un bebé,
nacido en la zona costera de Tailandia.
Mi padre, un pobre pescador, mi madre, una mujer sin instrucción alguna,
y desde varias generaciones la pobreza habita en nuestra casa.
Yo crezco en ese medio. Cuando cumplo catorce años voy al mar con mi padre para ganarme la vida. Un trabajo muy duro. Cuando mi padre muere, tomo su lugar. Hay otro pescador que me dice que hay muchos “Boat people” que huyen de Vietnam cargados de riquezas y joyas. Y si nos podemos aprovechar, tan sólo una vez, robando un poco de oro, saldremos de nuestra eterna pobreza.
Como soy un pobre pescador sin instrucción, me dejo tentar y le acompaño a robar a la gente de las barcos.
Cuando veo a un pirata que tiene una relación sexual con una mujer,
me siento tentado a imitarlo. Miro a mi alrededor, no veo policía alguno,
ninguna amenaza, y me digo a mí mismo:
“Pruébalo sólo una vez” y me convierto en un pirata violando a una niña.
Ahora, supongamos que tú estás en el barco y tienes un fusil.
Me disparas y me matas. Con eso no me ayudas. Porque en mi vida,
jamás nadie me ha ayudado. Nadie ayudó a mi padre ni a mi madre.
He crecido como un muchacho sin instrucción. Toda mi vida he jugado con chicos delincuentes. He crecido así, como un pobre pescador. Ningún político me ha ayudado jamás. Ningún educador me ha ayudado jamás. Nadie me ha ayudado jamás y es por eso que me he convertido en un pirata.
Y si me disparas, muero y ya está.
Esa noche, durante la meditación, me vi a mí mismo como un pirata,
un joven pescador convertido en pirata.
Constaté que a lo largo de la costa tailandesa,
esa misma noche nacieron varios cientos de bebés y, si hoy nadie les ayuda a tener instrucción y salir de la pobreza, si nadie les ayuda a tener una vida decente, entonces, pienso que esos cientos de bebés, en veinte años, serán piratas.
Cuando vi todo esto, mi cólera hacia los piratas descendió.
Comprendí que si yo hubiera nacido como ese muchacho, en un miserable pueblo de pescadores, yo también me habría convertido en pirata.
Y si me disparas, simplemente muero.
Cuando la comprensión penetró en mi corazón,
la cólera comenzó a disiparse y en lugar de sentirme enfadado
contra ese pescador, sentí compasión por él e hice el voto de hacer
lo que estuviera en mi mano para ayudar a los bebés nacidos esa noche
a lo largo de la costa tailandesa.
Y la forma de energía llamada cólera se transformó en la energía de la compasión y esto fue posible gracias a la meditación.
El perdón no habría sido obtenido sin esta forma de comprensión,
y la comprensión es el fruto de la mirada profunda.
Yo la llamo meditación.
Thich Nhat Hanh- 
prisión de Maryland, Octubre 1999.
Del libro ‘Be free where you are’

lunes, 12 de enero de 2015

MI PRÁCTICA DE ESTA SEMANA (Del 12 al 18 de Enero)



Cada vez que me encuentre con alguien le preguntaré con interés sobre su vida, qué tal está de salud, cómo esta su familia, su pareja, sus padres o sus hijos; cómo le va en el trabajo, en las vacaciones o en sus actividades de ocio. 


Me alegraré y le felicitaré por sus éxitos y bienestar, compartiré sus problemas y dificultades y le ofreceré sinceramente mi ayuda para cualquier cosa que necesite. 

Si me preguntan por mi vida y mis cosas, responderé brevemente y sin darle importancia, como si ese tema no me interesara en absoluto. Escucharé con atención a los demás y trataré de serles útil en todo lo que pueda.

Cuando vaya a hablar con alguien recordaré esta motivación con la intención firme de aplicarla correctamente y cuando me separe de esa persona repasaré mis palabras para ver si conseguí el propósito.
Aunque a veces me olvide de ello, seguiré intentándolo de nuevo hasta que se convierta en un hábito, en algo espontáneo y natural.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Despréndete de los Conceptos, por Thich Nhat Hanh


" En el budismo el mayor descanso o alivio que podemos experimentar es alcanzar el nirvana, en el que la ausencia de miedo se ha convertido en una parte de la vida cotidiana. 
Normalmente tenemos mucho miedo en nuestro interior. Nos da miedo todo, la propia muerte, la soledad, los cambios- y la práctica de ser plenamente conscientes nos ayuda a sentir esta ausencia de miedo. 
Sólo es en este estado que puedes experimentar un absoluto descanso y felicidad. 
El nirvana es la base de nuestro ser, al igual que el agua es la esencia de las olas. Creemos tener un principio y un fin, un nacimiento y una muerte, y pensamos que antes de nacer no existíamos y que después de morir desaparecemos en la nada, y entonces nos quedamos atrapados en el concepto de la existencia y la inexistencia. 
Vamos a observar ahora una ola en el océano: la ola vive su vida de ola, pero al mismo tiempo vive la vida del agua. Si pudiera contemplarse a sí misma y percibir su esencia, que es el agua, podría alcanzar la ausencia del miedo y el nirvana. 
Vivimos condicionados por los conceptos del nacimiento y de la muerte, de la existencia y la inexistencia, de la unidad y la pluralidad; aún no hemos tenido la oportunidad de percibir la dimensión última de nuestro ser-el nirvana-, que puede traducirse como"extinción". 
Pero ?la extinción de qué? De todas las emociones, incluyendo la de los conceptos del nacimiento y la muerte, de la existencia y la inexistencia." ...


"El miedo surge de la ignorancia, de los conceptos que albergamos sobre la vida, la muerte, la existencia y la inexistencia. Si logramos desprendernos de estos conceptos al percibir la realidad que hay en nuestro interior, se manifestará la ausencia del miedo y experimentaremos el mayor alivio que existe..."
-
Thich Nhat Hanh-

martes, 16 de diciembre de 2014

El ZEN



Algunos han malinterpretado el zen creyendo que se trata de una practica nihilista y simplona de sentarse sin hacer nada sin más ni más. Estos ignoran por completo la profundidad filosófica del Tao en esta practica, lo ual consituye la columna vertical de esta escuela de Dharma como lo manifiesta el mismo Dogen y otros Budas del zen usando la simbología propia del Tao como es el Tigre y el Dragón entre otros conceptos.

PALABRAS DE DOGEN:
_______________________________

No juzguéis los pensamientos ni las perspectivas. No tengáis ningún deseo de convertiros en Buda. Zazen no tiene absolutamente nada que ver con la posición sentada o la posición tumbada... El Zazen del cual hablo no es el aprendizaje de la meditación, no es otra cosa que el Dharma de paz y felicidad, la práctica-realización del Despertar perfecto. Zazen es la manifestación de la última realidad. Las trampas y las redes no pueden nunca alcanzarlo. Una vez que habéis asido su corazón, sois idénticos al dragón cuando entra del agua e idénticos al tigre cuando penetra en la montaña. Pues hay que saber que en este momento preciso - cuando se practica Zazen - el verdadero Dharma se manifiesta y que la ley suprema entonces parece de por sí, y usted será libre de cansancio y confusión.


(Dogen - FUKANZAZENGI)

domingo, 14 de diciembre de 2014

MI PRÁCTICA DE ESTA SEMANA (Del 15 al 21 de Diciembre)


Dice Santideva "Si controlas el elefante de la mente con la cuerda de la atención, tus temores desaparecerán y toda la virtud estará al alcance de tu mano". Hoy voy a recordar estas palabras y a mantener la atención despierta continuamente. Con el pensamiento en el momento presente y con una actitud positiva y altruista en todo momento, haré que todas mis acciones, mis palabras y mis pensamientos sean una práctica de Dharma puro, que sean una fuente de bienestar y felicidad para los demás y que me lleven por el camino rápido a la iluminación.
Trataré de recordar esta actitud y tenerla muy viva y presente en cada actividad del día de hoy, con cada persona que encuentre y en cada momento que esté solo y mire a mi interior. Contaré las veces que consigo aplicarlo y también mis olvidos y descuidos. Luego haré un buen repaso.

martes, 9 de diciembre de 2014

MI PRÁCTICA DE ESTA SEMANA (Del 8 al 14 de Diciembre)

Los seres comunes solo piensan en si mismos, los seres iluminados solo piensan en los demás, observando la diferencia entre unos y otros se ven con claridad las desventajas del egoísmo y los beneficios de la compasión. Hoy trataré de recordar esto en todo momento, me pondré en el lugar de los demás, pensaré y actuaré solamente para aliviar sus problemas y beneficiarles en todo lo que pueda. Procuraré ignorar y pasar por alto todas las demandas del tirano egoísmo.
En mi relación con cada una de las personas con las que me encuentre durante el día de hoy, observaré cual es mi actitud y mi comportamiento, trataré de llevar la cuenta de mis aciertos y mis errores. Al final del día haré un buen repaso para regocijarme de los logros y procurar evitar los descuidos a partir de mañana.



LOS 15 PRECEPTOS DE THICH NHAT HANH




  THICH NHAT HANH

1.- No seas idólatra ni te ates a ninguna doctrina, teoría o ideología, incluso a las Buddhistas. Todos los sistemas de pensamiento son medios de guía; no son la verdad absoluta.

2.- No creas que el conocimiento que tienes en este momento es la verdad inmutable, absoluta. Evita ser de mentalidad estrecha y atarte a los puntos de vista presentes. Aprende y practica el desapego de los puntos de vista para estar abierto a recibir los puntos de vista de los demás. La verdad se encuentra en la vida y no meramente en el conocimiento conceptual. Prepárate para aprender a través de toda la vida y a observar la realidad en ti mismo y en el mundo en todo momento.

3.- No fuerces a los demás, ni siquiera a los niños, por ningún medio en absoluto, a adoptar tus puntos de vista, ya sea por autoridad, amenaza, dinero, propaganda o incluso educación. Sin embargo, por medio del diálogo compasivo, ayuda a los demás a renunciar al fanatismo y la estrechez.

4.- No evites el contacto con el sufrimiento ni cierres tus ojos ante el sufrimiento. No pierdas la conciencia de la existencia del sufrimiento en la vida del mundo. Encuentra maneras para estar con aquellos que están sufriendo por todos los medios, incluyendo el contacto personal y las visitas, imágenes, sonido. Por tales medios, despierta tú mismo y a los demás a la realidad del sufrimiento en el mundo.

5.- No acumules riqueza mientras millones están hambrientos. No tomes como el objetivo de tu vida a la fama, el provecho, la riqueza o el placer sensual. Vive simplemente y comparte el tiempo, la energía y los recursos materiales con quienes están en necesidad.

6.- No mantengas ira u odio. Tan pronto como surgen la ira y el odio, practica la meditación sobre la compasión para comprender profundamente a las personas que han causado ira y odio. Aprende a ver a los otros seres con los ojos de la compasión.

7.- No te pierdas en la dispersión y en el ambiente que te rodea. Aprende a practicar la respiración para recuperar la compostura del cuerpo y la mente, para practicar la atención, y para desarrollar la concentración y la comprensión.

8.- No pronuncies palabras que puedan crear discordia y causar ruptura en la comunidad. Haz todos los esfuerzos para reconciliar y resolver todos los conflictos, aunque sean pequeños.

9.- No digas cosas falsas por el bien del interés personal o para impresionar a las personas. No pronuncies palabras que causen desviación y odio. No difundas noticias que no sabes si son ciertas.

10.- No critiques o condenes cosas de las que no estás seguro. Habla siempre verdadera y constructivamente. Ten el valor de hablar sobre situaciones de injusticia, aun cuando hacerlo pueda amenazar tu propia seguridad.

11.- No uses a la comunidad Budista para ganancia o provecho personal, ni transformes tu comunidad en un partido político. Una comunidad religiosa debe, sin embargo, tomar una actitud clara contra la opresión y la injusticia, y debe esforzarse por cambiar la situación sin engancharse en conflictos partidarios.

12.- No vivas con una vocación que sea dañina para los humanos, los demás animales y la naturaleza. No inviertas en compañías que priven a los demás (humanos o no humanos) de su oportunidad de vivir y disfrutar de sus vidas en libertad. Elige una vocación que ayude a realizar tu ideal de compasión.

13.- No mates a ningún ser sintiente y no permitas que otros maten a otros (humanos o no humanos), consume sólo productos de origen vegetal. Encuentra todos los medios posibles para proteger la vida de todos los seres sintientes y prevenir la guerra.

14.- No poseas nada que debería pertenecer a los demás. Respeta la propiedad de los demás pero evita que los demás se enriquezcan con el sufrimiento de otros seres sintientes.

15.- No maltrates a tu cuerpo. Aprende a manejarlo con respeto. No veas a tu cuerpo sólo como un instrumento. Preserva las energías vitales (sexual, respiración, espíritu) para la realización del Camino. La expresión sexual no debería ocurrir sin amor y compromiso. En las relaciones sexuales, sé consciente del sufrimiento futuro que pueda causarse. Para preservar la felicidad de los demás, respeta los derechos y compromisos de los demás. Sé plenamente consciente de la responsabilidad de traer nuevas vidas al mundo. Medita sobre el mundo al cual estás trayendo nuevos seres sintientes.



No creas que yo siento que sigo todos y cada uno de estos preceptos perfectamente. Sé que fallo de muchas maneras. Ninguno de nosotros puede cumplir plenamente cualquiera de ellos. Sin embargo, debo trabajar hacia una meta. Esta es mi meta. Ninguna palabra puede reemplazar a la práctica, sólo la práctica puede hacer a las palabras.

jueves, 4 de diciembre de 2014

La felicidad verdadera.



“En la sociedad moderna casi todos evitamos entrar en contacto con nosotros mismos;queremos tener contacto con otras cosas como la religión,los deportes,la política,un libro: deseamos olvidarnos de nosotros mismos.
Cada vez que tenemos tiempo libre, permitimos que nos invada otra cosa, nos abrimos a la televisión y dejamos que nos colonice.
Mucha gente piensa que el entusiasmo es felicidad….
Pero cuando usted es emocionado usted no es pacífico.
La felicidad verdadera se basa en paz.
Cuando somos conscientes,profundamente en contacto con el momento presente,nuestra comprensión de lo que está pasando se profundiza,y comenzamos a estar llenos de aceptación, alegría, paz y amor.”

 ~Thich Nhat Hanh~

domingo, 16 de noviembre de 2014

Practica Semanal, conciencia....

KARMA.



Cualquier sensación de placer, gozo o felicidad, y todos los éxitos que aparecen en mi vida son siempre el resultado de acciones virtuosas que yo hice anteriormente. 

Todo el dolor y el sufrimiento es también la consecuencia de mis propias acciones incorrectas del pasado.
La única forma de evitar lo que no quiero es que yo mismo deje de crear las causas para ello y que limpie mi consciencia de esas mismas causas creadas en el pasado. 

Y el único modo de obtener lo que deseo es que yo ponga las causas y condiciones para que eso ocurra.

Hoy observaré las experiencias agradables o dolorosas que me ocurran. Con el pensamiento claro y con serenidad trataré de comprender porqué ocurren, cuáles son sus causas. También analizaré mis propias acciones, la actitud que me motiva a realizarlas y las consecuencias que me pueden traer en el futuro.
Tengo que anotar una experiencia en concreto, de placer o dolor, y calcular cuál puede haber sido la acción que la provocó. Y luego otra, y otra… Anotaré también una acción concreta y analizaré cual puede ser el resultado, y luego otra…

lunes, 10 de noviembre de 2014

MI PRÁCTICA DE ESTA SEMANA (Del 10 al 16 de Noviembre).


Hoy voy a observar mi mente tal como es, sin ocultar ni rechazar nada, con transparencia, claridad y sin distorsiones la reconoceré tal como es y me mostraré así ante los demás.
Reconociendo mis limitaciones, errores y malos hábitos como lo que son, intentaré no alimentarlos ni ocultarlos, trataré de quitármelos de encima y pediré ayuda a los demás para poder hacerlo.
También reconoceré mis virtudes y cualidades positivas, sintiéndome afortunado por ello y con una mente feliz las pondré al servicio de los demás.
Con toda sinceridad y con buen corazón trataré de evitar todo aquello que causa daño, tanto a los demás como a mi mismo y de alimentar y poner en práctica con entusiasmo todo el potencial positivo que hay en mí y todo aquello que beneficia a los demás.


Haré una lista con el debe y el haber, tratando de restar poco a poco las deudas de mi karma y mis equivocaciones y de aumentar constantemente los beneficios de mi práctica de dharma puro.

sábado, 8 de noviembre de 2014

No hay fracaso mayor que el éxito. (reflexión de Osho, respecto de lo que consideramos Exito)

No hay fracaso mayor que el éxito.





"¿Has visto a la gente que triunfa? ¿Puedes encontrar mayores fracasados? Has oído el proverbio de que no hay nada que tenga tanto éxito como el éxito. Es absolutamente falso. Me gustaría decirte: no hay fracaso mayor que el éxito. El proverbio debe de haber sido inventado por estúpidos. No hay fracaso mayor que el éxito.
Se dice de Alejandro Magno que el día en que se convirtió en el conquistador del mundo, cerró las puertas de su habitación y empezó a llorar. No sé si realmente sucedió o no sucedió, pero si tuvo algo de inteligencia, así debió de suceder.Sus generales estaban confundidos, ¿qué le estaba ocurriendo? Nunca habían visto a Alejandro llorar. Él no era de esta clase de hombres, él era un gran guerrero. Le habían visto en graves dificultades, en situaciones donde la vida corría gran peligro, donde la muerte era inminente, y nunca habían visto brotar las lágrimas de sus ojos. Nunca le habían visto en un momento bajo, de desesperación. ¿Qué le estaba sucediendo ahora, ahora que había triunfado, ahora que era el conquistador del mundo?Llamaron a su puerta, entraron y le preguntaron, «¿Qué te ocurre? ¿Por qué lloras como un niño?» Él contestó, «Ahora que he triunfado, sé que he sido un fracasado. Ahora sé que estoy exactamente en el mismo lugar en el que estaba cuando empecé con esta estupidez de conquistar el mundo. 
Y esto se me ha hecho evidente porque ahora no hay otro mundo que conquistar; sino, hubiera seguido en lo mismo, habría podido empezar a conquistar otro mundo. Ahora no hay otro mundo que conquistar, ahora no hay nada más que hacer y de repente he sido devuelto a mí mismo».Un triunfador, al final, siempre es devuelto a sí mismo y entonces sufre las torturas del infierno porque desperdició toda su vida. Buscó y buscó, se jugó todo lo que tenía; ahora ha alcanzado el éxito y su corazón está vacío y su alma carece de importancia y para él no hay fragancia alguna, no hay dicha alguna. .Por eso lo primero es saber exactamente qué es lo que estás buscando. Insisto en ello porque cuanto más fijas tus ojos sobre el objeto de tu búsqueda, más empieza a desaparecer el objeto. Cuando tus ojos están absolutamente fijos, de repente no hay nada que buscar. De inmediato tus ojos empiezan a volverse hacia ti mismo. Cuando no hay un objeto para la búsqueda, cuando todos los objetos han desaparecido, aparece el vacío. En ese vacío surge el cambio de rumbo, el ir hacia dentro. De repente empiezas a mirarte a ti mismo. Ahora no hay nada que buscar y surge un nuevo deseo de conocer a este buscador.Si tienes algo que buscar, eres un hombre de mundo. Si no hay nada que buscar y la pregunta «¿ Quién es éste que busca?» se ha vuelto importante para ti, entonces eres un hombre religioso. Esta es la forma en que defino al hombre mundano y al hombre religioso.
Si todavía estás buscando algo --puede que en la otra vida, en la otra orilla, en el cielo, en el paraíso, en el moksha, da igual-- eres todavía un hombre mundano. Si ha cesado toda búsqueda y de repente te has hecho consciente de que solamente hay una cosa que buscar ¿Quién es este buscador que hay en mí? ¿Qué es esta energía que desea buscar? ¿Quién soy yo? entonces surge una transformación. De improviso todos los valores cambian. Has empezado a ir hacia dentro".
Osho, El arte de morir.

martes, 4 de noviembre de 2014

MI PRÁCTICA DE ESTA SEMANA (Del 3 al 9 de Noviembre).


LA MEDITACION:


Hoy voy a empezar el día practicando la meditación, pondré mucho cuidado, atención y esmero en hacerlo lo mejor posible. Primero, sentado en la postura correcta, pondré mi mente en calma observando la respiración.


Luego me esforzaré por empezar con una motivación altruista, tratando que sea lo más sincera posible, sin prisas y poniendo todo mi corazón en ello.


Luego haré mi práctica de meditación manteniendo con firmeza la atención y la vigilancia desde el principio hasta el final. Y para terminar dedicaré la energía positiva para la paz y el bienestar de todo el mundo.


Pero no voy a dejar la práctica así, en todas las actividades del resto del día voy a continuar la meditación. Haga lo que haga, seré consciente de la posición de mi cuerpo, mantendré mi mente en calma, y con la intención de beneficiar a todo el mundo haré todas las cosas con atención y vigilancia, evitando todo aquello que sé que debo evitar y haciendo correctamente lo que tenga que hacer, con una mente muy despierta y siendo plenamente consciente de mis actos, palabras y pensamientos.


Así, cada nueva actividad será una nueva sesión de meditación. Contaré las sesiones, por la noche haré una buena revisión de mi práctica de hoy y tomaré la decisión de continuar cada día mejorando mi práctica.

domingo, 2 de noviembre de 2014

UNA SIMPLE MIRADA (INTRO) A LO SIGNIFICANTE ...


En el Budismo existen, además de las principales corrientesTheravada y Mahayana— innumerables sectas. Pero he aquí donde surge la verdadera dimensión del Dhammacakka Ppavattana Sutta, el «Sermón de Benarés», porque no sólo es el primer discurso del flamante Buda, sino el fundamento ideológico de absolutamente todas las vertientes de la Doctrina: más allá de sus respectivas diferencias metodológicas, si hay un centro en el cual convergen, es en este sutra. 


CREENCIAS FUNDAMENTALES DEL BUDISMO

1
Debe practicarse la misma tolerancia, la misma indulgencia, el mismo amor fraternal hacia todos los hombres indistintamente, y una bondad inalterable hacia los seres del reino animal.

2
El Universo ha sido desarrollado y no creado; funciona conforme a la Ley, y no por capricho de Dios alguno.

3
Las verdades en que se funda el Budismo son naturales. Han sido enseñadas, según creemos, durante eones o períodos sucesivos del mundo, por ciertos seres inspirados, llamados Budas; la palabra Buda significa «Iluminado».
4
El cuarto Maestro del período actual fue Sakyamuni o Gautama Buda, de regia estirpe, que nació hace uno 2 500 años. Es un personaje histórico, y su nombre era Siddharta Gautama.

5
Sakyamuni enseñó que la Ignorancia produce el Deseo, que el Deseo no satisfecho es causa de la Reencarnación, y la Reencarnación causa de Sufrimiento. Para evitar el Sufrimiento, es necesario, pues, librarse de la Reencarnación; para librarse de la Reencarnación, es necesario extinguir el Deseo, y para extinguir el Deseo, es preciso destruir la Ignorancia.

6
La Ignorancia fomenta la creencia de que la Reencarnación es una cosa necesaria. Destruida la Ignorancia, se percibe la carencia de valor de cada una de las Reencarnaciones consideradas como fin en sí mismas, así como la necesidad imperiosa de adoptar un género de vida que anule la razón de ser de las Reencarnaciones repetidas.
La Ignorancia engendra también la idea ilusoria e ilógica de que no hay más que una existencia para el hombre, y la otra ilusión de que a esa única vida suceden estado inmutables de goces o tormentos.

7
La desaparición de esta Ignorancia puede lograrse con la práctica perseverante de un altruismo que comprenda la conducta, el desarrollo de la inteligencia, la elevación del pensamiento y la destrucción del Deseo de los placeres inferiores.

8
Siendo el Deseo de vivir la causa de las Reencarnaciones, cesarán éstas cuando se haya extinguido aquel Deseo, y el individuo perfeccionado alcanzará por la meditación el supremo estado de paz llamado Nirvana.

9
Enseñó Sakyamuni que puede disiparse la Ignorancia y suprimirse el Sufrimiento por medio del conocimiento de las «Cuatro Nobles Verdades», que son:
1.Las miserias de la existencia.
2.La causa productora de la miseria, que es el Deseo de satisfacciones, incesantemente
renovado, sin que se logre jamás colmarlo.
3.La destrucción de ese Deseo, o el hecho de librarse del mismo.
4.El medio de obtener aquella destrucción del Deseo.
 A los medios que indica, se lesllama el «Noble Octuple Sendero», que consta de:

1. Rectos puntos de vista.
2. Rectos pensamientos.
3. Rectas palabras.
4. Recta conducta.
5. Rectos medios de vida.
6. Recto esfuerzo.
7. Recta atención.
8. Recta concentración.
10
La recta concentración (o meditación) conduce al desarrollo de la facultad de Buda, que está latente en todo hombre.

11
La esencia del Budismo, tal como la resumió su fundador, es:
«Cesar todo pecado.
Adquirir la Virtud.
Purificar el corazón. »

12
El Universo está sometido a una causalidad natural, conocida bajo el nombre de Karma. Los méritos y deméritos de un ser, en sus pasadas existencias, determinan su condición en la existencia presente; cada hombre, pues, ha preparado las causas de los efectos que actualmente experimenta.

13
Los obstáculos para obtener un buen Karma pueden evitarse por la observancia de los preceptos siguientes, preconizados por el Código moral del Budismo:
1. No destruir ningún ser viviente.
2. No apropiarse de nada que no haya sido dado.
3. No abusar de los placeres sensuales.
4. No mentir.
5. Abstenerse de toda bebida embriagante o droga soporífica.

15



El Budismo desaprueba la credulidad supersticiosa. El Buda enseñó que nadie debe creer lo dicho por cualquier sabio, ni lo escrito en ningún libro, ni lo afirmado por la tradición, a no ser que esté de acuerdo con su propia razón.

martes, 28 de octubre de 2014

UNA REFELEXION EN TORNO AL PERDON!

El perdón.



Estaba el Buda meditando en la espesura junto a sus discípulos, cuando se acercó un detractor espiritual que lo detestaba y... aprovechando el momento de mayor concentración del Buda, lo insultó lo escupió y le arrojó tierra.
Buda salió del trance al instante y con una sonrisa plácida envolvió con compasión al agresor; sin embargo, los discípulos reaccionaron violentamente, atraparon al hombre y alzando palos y piedras, esperaron la orden del Buda para darle su merecido.
Buda en un instante percibió la totalidad de la situación, y les ordenó a los discípulos que soltaran al hombre diciéndole:
-“Mire lo que usted generó en nosotros, nos expuso como un espejo de muestra al verdadero rostro. Desde ahora le pido por favor que venga todos los días, a probar nuestra verdad o nuestra hipocresía. Usted vio que en un instante yo lo llené de amor, pero ellos que hace años me siguen meditando y orando, demuestran no entender ni vivir el proceso de la unidad y quisieron responder con una agresión similar o mayor a la recibida. Regrese siempre que desee, usted es mi invitado de honor. Todo insulto suyo será bien recibido, como un estímulo para ver si vibramos alto, o es sólo un engaño de la mente esto de ver la unidad en todo”. Cuando escucharon esto, tanto los discípulos como el hombre, se retiraron de la presencia del Buda rápidamente, llenos de culpa, cada uno percibiendo la lección de grandeza del maestro y tratando de escapar de su mirada y de la vergüenza interna. A la mañana siguiente, el agresor, se presentó ante Buda, se arrojó a sus pies y le dijo en forma muy sentida:
-”No pude dormir en toda la noche, la culpa es muy grande, le suplico que me perdone y me acepte junto a usted” Buda con una sonrisa en el rostro, le dijo:
“Usted es libre de quedarse con nosotros, ya mismo; pero no puedo perdonarlo”
El hombre muy compungido, le pidió que por favor lo hiciera, ya que él era el maestro de la compasión, a lo que el Buda respondió:
-“Entiéndame, claramente, para que alguien perdone, debe haber un ego herido; solo el ego herido, la falsa creencia de que uno es ‘la personalidad’, ese es quien puede perdonar, después de haber odiado, o resentido, se pasa a un nivel de cierto avance, con una trampa incluida, que es la necesidad de sentirse espiritualmente superior, a aquel que en su bajeza mental nos hirió. Solo alguien que sigue viendo la dualidad, y se considera a sí mismo muy sabio, perdona, a aquel que le causó una herida”. Y continuó: “No es mi caso, yo lo veo como un alma afín, no me siento superior, no siento que me haya herido, solo tengo amor en mi corazón por usted, no puedo perdonarlo, solo lo amo. Quien ama, ya no necesita perdonar.”
El hombre no pudo disimular una cierta desilusión, ya que las palabras de Buda eran muy profundas para ser captadas por una mente llena todavía de turbulencia y necesidad, y ante esa mirada carente, el Buda añadió con comprensión infinita:
-“Percibo lo que le pasa, vamos a resolverlo: Para perdonar, ya sabemos que necesitamos a alguien dispuesto a perdonar. Vamos a buscar a los discípulos, en su soberbia están todavía con rencor, y les va a gustar mucho que usted les pida perdón. En su ignorancia se van a sentir magnánimos por perdonarlo, poderosos por darle su perdón, y usted también va a estar contento y tranquilo por recibirlo, va a sentir seguridad en su ego culposo, y así más o menos todos quedarán contentos y seguiremos meditando en el bosque, como si nada hubiera pasado”

EL APEGO, UNA MIRADA, UNA REFLEXION!


El Apego es una actitud que sobrestima las cualidades de un objeto o persona y después se aferra a ella.

Cuando tenemos apego, proyectamos sobre las personas y los objetos cualidades que no poseen, o exageramos las que poseen.
Buda dijo en el Dharmapala:
El apego surge de concepciones erróneas
Por tanto, reconócelas como su raíz
Evita las conceptualizaciones y el apego no surgirá
Hay ciertas ideas erróneas básicas que alimentan nuestro apego:
a) que las cosas, las personas y las relaciones no cambian
b) que nos pueden proporcionar felicidad duradera
c) que son puras
d) que poseen una esencia real y brillante
Estas ideas erróneas funcionan siempre que estamos apegados a algo o a alguien, tomando como ejemplo nuestro cuerpo, consideremos las siguientes preguntas:
¿ Nuestro cuerpo cambia y envejece?
¿Nuestro cuerpo nos proporciona felicidad duradera?
¿Es nuestro cuerpo puro y atractivo?
¿Nuestro cuerpo posee esencia real?
La mayoría de nosotros estamos básicamente preocupados por la felicidad en esta vida presente. Buscamos felicidad para gratificar nuestros sentidos. Siempre queremos ver personas atractivas u objetos hermosos, oír música que nos guste o escuchar palabras de elogio, oler perfumes maravillosos, gustar comida deliciosa y tocar objetos agradables.
La búsqueda de la felicidad de esta forma exclusiva en esta vida trae como consecuencia el resultado opuesto. Actuaremos de forma egoísta siempre que tratemos de asegurar los objetos a los que estamos apegados y librarnos de los que nos producen aversión. Por ejemplo, ¿por qué criticamos con ira a otras personas? Apegados a nuestra propia felicidad, arremetemos contra los que pueden destruirla. En ese momento, no nos importa si herimos sus sentimientos.
Otro ejemplo es cuando robamos. No nos sentimos a gusto con nosotros mismos. O cuando tenemos relaciones extramaritales, nos preocuparemos, mentiremos y pondremos excusas para ocultarlo.
Apegados a esta vida, tendemos a exagerar la importancia de ciertas cosas, pensamos cosas como "tengo que ganar tanto dinero para ser feliz", y no descansamos hasta que conseguimos esa meta, y si no la conseguimos nos frustramos y nos sentimos intranquilos. Sobrestimamos la importancia del dinero y no nos damos cuenta de todas las cosas buenas de nuestra vida.
Cuando tratamos de dejar de anhelar a una persona u objeto hacia la que sentimos apego, nos enfrentamos a una difícil disyuntiva: nuestras emociones dicen: "quiero esto" y nuestro intelecto dice: "¡No, eso te perjudica!". Esa batalla interna es inútil. En vez de librar esa lucha, podemos tomarnos un respiro, examinar nuestra vida y concluir que el apego hace que nos sintamos insatisfechos e infelices. Con esa prueba irrefutable de sus desventajas no querremos vernos envueltos en ello por más tiempo. 
El apego sienta las bases para la insatisfacción. Cuando tenemos apego muy fuerte hacia algo o alguien, el pensar en su pérdida nos puede producir miedo o pánico. Debemos pensar que es nuestra mente la que proyecta a esa persona o cosa cualidades de belleza, pureza, perfección, etc.
Cuando entendemos los inconvenientes del apego, tomamos la determinación de liberarnos del aferramiento a la felicidad de esta vida y a todos los sufrimientos que trae consigo. Desde luego, aún querremos ser felices aquí y ahora, pero no estaremos obsesionados con obtener todo lo que pensamos que necesitamos y queremos.
Debemos reconocer que podemos experimentar una felicidad mayor que la que sentimos cuando estamos cerca de objetos maravillosos y personas atractivas, la Felicidad Suprema, la cual proviene de la transformación de nuestra mente.
El desapego es diferente de ser ascético, indiferente o descuidado. El desapego es un estado mental equilibrado, en el cual somos libres y enfocamos nuestra atención hacia lo que es realmente valioso.
Trabajando con el apego.
Es verdad que todos tenemos un auto centrismo innato que inhibe nuestro amor por los otros. Por lo tanto, como deseamos la felicidad verdadera que sólo una mente en calma puede obtener, y como esa paz se obtiene únicamente con una actitud compasiva; ¿cómo podemos desarrollar esto? Obviamente, pensar en lo que es la compasión no nos es suficiente, debemos hacer un esfuerzo conjunto por desarrollarla; tenemos que utilizar todos los hechos de nuestra vida diaria para transformar nuestros pensamientos y comportamientos.
Ante todo tenemos que tener claro que queremos decir con compasión. Muchas formas del sentimiento compasivo están mezcladas con el deseo y el apego; por ejemplo, el amor de los padres a los hijos está a menudo fuertemente asociado con sus propias necesidades emocionales, por lo tanto no es completamente compasivo; en el matrimonio, el amor entre la mujer y el hombre depende más del apego que del amor genuino, particularmente al principio.
La verdadera compasión no es simplemente una respuesta emocional, sino un firme compromiso fundado en la razón. Por lo tanto, la actitud compasiva sincera hacia los otros, no cambia ni siquiera si éstos se comportan negativamente.
OM MANI PADME HUM

domingo, 26 de octubre de 2014

viernes, 24 de octubre de 2014

La meditación, la vida y la muerte


Uno de los más renombrados expertos del budismo Zen japonés, el maestro Nishijima, habla sobre la meditación, la vida y la muerte.
El monje Zen
Para un periodista, quizás uno de los personajes más difíciles de entrevistar, más que cualquier político experto en retórica, más que cualquier científico loco, es un monje Zen. Esto, porque sus respuestas provienen de otra lógica, de una forma diametralmente distinta de ver la vida.
Así, algunos monjes Zen, en vez de responder cogen una flor y la hacen girar y lo miran a uno con una cara de "¿entendiste?". Otros, levantan un bastón y le dan un golpe en la espalda a uno para luego hacer sonar la campana, lo que indica que la entrevista terminó. Por esto mismo, al preguntarle al maestro Nishijima por el significado de la felicidad la respuesta no dejó de sorprender. Según él, la felicidad es nada menos que "el equilibrio entre el sistema nervioso simpático y el parasimpático".
El maestro Nishijima o Sensei, como le llaman sus alumnos, es todo un personaje. Tiene 80 años, se levanta todos los días a las cuatro de la mañana, dirige un dojo donde personas de todo el mundo lo visitan para estudiar Budismo Zen. Trabaja, además, como consultor económico en una exitosa empresa de cosméticos, traduce libros del japonés y sánscrito al inglés y no se cansa de repetirle a sus estudiantes que lo único propio de los seres humanos es la acción.
En las afueras de Tokyo, en el distrito de Chiba, Nishijima dirige el dojo o lugar de conocimiento, y al terminar la primera meditación a las siete de la mañana conversa con nosotros durante el desayuno, sobre la meditación, la vida y la muerte.
Cuatro pilares del Zen

-Para muchos occidentales, esto de sentarse con las piernas cruzadas, en silencio y durante horas resulta difícil de entender. ¿Cómo explicaría Ud. el propósito de esta práctica?
-A pesar de que existen diversos linajes del budismo, todos comparten algunos puntos esenciales. En el budismo, recordamos la unión que existe entre cuerpo y mente. Al darnos cuenta de este hecho tan elemental, pero olvidado, en forma natural volvemos nuestras vidas hacia el camino intermedio.
Una vez en el camino intermedio percibimos que el pasado y el futuro existen sólo en nuestras neuronas y que lo único que nos pertenece es el aquí y el ahora. Cuando nuestras vidas han sido tocadas por el aquí y el ahora logramos entender con nuestro cuerpo-mente que la esencia primordial de la realidad es la acción.
¿Podría explicar un poco más cada punto?
-Una persona que piensa mucho es tensa y tiende a ser idealista. Por el contrario, una que se centra en sus sensaciones corporales suele ser más relajada y hedonista. Al unificar nuestro cuerpo y mente nos equilibramos; ni muy tensos ni muy relajados. Al estar en armonía podemos aprehender la brisa del momento presente. Pero éste es efímero, instantáneo. No podemos ni pensar sobre él ni sentirlo.
¿Qué hacemos entonces? Actuamos. Nuestras vidas, por lo tanto, son una serie de acciones y en el budismo Zen reconocemos las acciones puras, donde mente y cuerpo han recobrado su unión.
-¿Cómo se relaciona todo esto con la meditación sentados?
-Al hacer Zazen estos cuatro puntos que te indiqué se encarnan en uno. Después de algunos momentos de estar sentados con la columna erguida, ojos abiertos y respiración natural, nos damos cuenta que, al no prestarle atención a los pensamientos y sensaciones del cuerpo, mente y cuerpo son una misma cosa, nunca han estado separados.
Dicho de otra forma, en el cuerpo, el sistema nervioso autónomo se divide en el simpático y el parasimpático. En forma muy resumida, uno nos mueve a la actividad y el otro a la pasividad. En Zazen logramos el equilibrio entre ambos, lo que nos permite volver a nuestro estado original de armonía.
"Tu y yo vamos a morir"
Después de que termina la última meditación, a las nueve de la noche, antes de ir a dormir, Nishijima la define como un golpe o un choque. Citando a Dogen, quien fue el padre del budismo Zen japonés en el siglo XIII, Nishijima dice que una persona que siente la necesidad y urgencia por seguir el camino de la meditación ha sido golpeada o chocada por la realidad.
Para ello, pone como ejemplo a los extranjeros y japoneses que han llegado a su dojo por décadas. Muchos de ellos son gente común y corriente. Otros, según explica, han sido deportistas y escaladores que en algún momento de sus vidas han hecho algo extraordinario y luego pasan sus vidas tratando de explicárselo.
También hay personas que han debido enfrentar una situación límite y que han actuado en forma pura, se han olvidado de sí mismos por un instante y han logrado también algo extraordinario, que en la vida diaria jamás podrían siquiera soñar en conseguir.
Todas estas personas, dice Nishijima, "llegan al budismo Zen porque se dan cuenta que lo que experimentaron fue un momento de acción pura, donde el cuerpo y la mente estaban unidos en el aquí y ahora, al igual que en Zazen".
-Pero en la vida existe un sinnúmero de acciones, como las malas también ¿no es verdad?
-Sí, es cierto. Sin embargo, una persona que está equilibrada, en forma natural hace el bien. Para esa persona hacer el mal es imposible. -En todos estos años de experiencia, ¿son muchas las personas que han experimentado este golpe con la realidad? - No. El hecho que ocurra es una bendición. La mayoría de las personas, no sólo aquí en Japón, sino que también creo en tu país, vive como si estuvieran anestesiadas. La vida les pasa por encima y no se enteran de ello. Todos vamos a morir, pero son contados los que sienten la urgencia por vivir.