viernes, 25 de octubre de 2013

Motivación y Comportamiento Adecuados para Recibir Enseñanzas de Dharma


Motivación y Comportamiento Adecuados para Recibir Enseñanzas de Dharma.
Una Enseñanza de Su Eminencia Dezhung Rinpoche.


 ¡Om svasti, Delek su chur chik!
Cuando los maestros enseñan y los alumnos escuchan el Dharma, los alumnos debieran comprender y superar las tres faltas y las seis contaminaciones mentales, y reunir las cuatro actitudes correctas.

La primera falta se compara a un recipiente boca abajo, lo que quiere decir que uno no está escuchando las enseñanzas. La segunda falta es similar a un recipiente con agujeros en él, lo que quiere decir que las enseñanzas no son retenidas en nuestra mente. La tercera falta es aquella de un recipiente sucio, lo que quiere decir que nuestra mente esta mesclada con los venenos de los engaños al escuchar las enseñanzas. Estas faltas no son faltas de quien habla, si no que son faltas de quien escucha.

La primera falta ocurre cuando, a pesar de estar presente en una enseñanza de Dharma, uno escucha con una mente relajada y no presta cuidadosa atención a lo que el maestro está realmente diciendo. En la metáfora del recipiente boca abajo, no importa cuánta agua se vierta sobre el recipiente, a menos que este sea posicionado boca arriba, toda el agua se derramara y ni siquiera una sola gota quedará dentro. Similarmente, si no prestas atención y escuchas cuidadosamente, ninguno de los significados de la enseñanza de Dharma serán retenidos en tu mente. Por lo tanto es importante prestar mucha atención.

Una vez que estas prestando atención, tanto las palabras como su significado deben ser retenidos cuidadosamente en tu mente. Asegúrate de recordar y comprender lo que el maestro ha dicho. De otra manera, aunque tu cuerpo esté presente en la enseñanza y des la apariencia de estar poniendo atención, si tu mente está relajada, al final de la enseñanza no recordarás ni una sola frase ni el significado general de la enseñanza.

La metáfora que ilustra esta falta es aquella de un recipiente con agujeros en él. Aunque el recipiente se encuentra en la posición correcta y uno ha vertido agua en este, después de un rato toda el agua se filtra y no queda nada. De la misma manera, el Dharma no permanecerá en tu mente si no haces un cuidadoso esfuerzo por recordarlo. Por lo tanto es importante que, sin distracción, memorices las palabras textuales del maestro y el significado de las enseñanzas.

Con respecto a la tercera falta, el gran Nagarjuna dijo “Cualquier producto del deseo, el enfado y la ignorancia es no-virtuoso. Cualquier producto del no-deseo, el no-enfado y la no-ignorancia es virtuoso.” Como él dice, aunque uno pueda parecer estar practicando el Dharma, si el deseo, el enfado o la ignorancia nublan la mente, uno no se está involucrando en la virtud pura. Si uno escucha el Dharma con devoción y respeto y sin deseo, enfado o ignorancia, uno se está involucrando en la virtud. Por lo tanto, remueve los pensamientos y sentimientos de deseo, enfado e ignorancia. De otro modo, aunque puedas estar poniendo atención y recordando lo que se está diciendo, tus pensamientos e intenciones están contaminados.

Cualquier acción que uno realice con la mente llena de pensamientos contaminantes, es como si uno hubiese plantado la semilla de una planta venenosa. Las hojas, flores y frutos se volverán venenosos. Cuando sea que uno practique el Dharma con una mente llena de devoción, fe y renuncia, es como si uno hubiese plantado la semilla de una hierba medicinal. Las hojas, flores y frutos se volverán medicinales.

La metáfora de esta tercera falta es un recipiente el cual está manchado por rastros de mugre o veneno. Incluso si ponemos alimentos saludables, tales como la leche, en un recipiente contaminado, los alimentos causaran enfermedad en lugar de salud. Si no hubiera contaminación por veneno los mismos alimentos nutrirían nuestro cuerpo y serian de gran beneficio. Similarmente, si es recibido por una mente que no está manchada por las contaminaciones, el Dharma es de un enorme beneficio. Por lo tanto es importante que liberes tu mente de sentimientos de deseo, enfado e ignorancia cuando escuches el Dharma.

Estas tres faltas son conocidas como las faltas del recipiente. Debiéramos intentar deshacernos de estas faltas así como de liberarnos de los seis diferentes tipos de contaminación. Los seis tipos de contaminación son: orgullo, falta de respeto, desinterés, distracción, laxitud mental y resistencia.

Orgullo. Escuchar el Dharma con una actitud de orgullo no es de ningún beneficio para nuestra mente. Por ejemplo, durante las enseñanzas tales pensamientos corren por nuestra mente: “he estudiado el Dharma un montón. Estoy bien educado, cómodo financieramente, y tengo una posición hábil y respetada en la sociedad. Hoy estoy aquí solo para chequear a este maestro y ver que está enseñando. De hecho, yo soy probablemente tan erudito como él.” Abandona esta actitud al estar escuchando el Dharma.

Falta de respeto*. Uno piensa “Aunque ese maestro está predicando el Dharma, él no está cualificado. He notado fallos en su conducta moral. El no ha alcanzado el más alto estado de realización en estudio, contemplación y meditación. Aunque él posee muchas faltas, aun así está sentado ahí predicándo el Dharma.” El escuchar enseñanzas con esta actitud no creará ningún efecto benéfico en nuestra mente.

Desinterés. Desinterés significa pensar “Incluso si no entiendo está bien. No es realmente tan importante.” Si uno tiene este tipo de actitud, es difícil hacer cualquier progreso. Incluso las frases más familiares y su significado debieran ser cuidadosamente conservadas en nuestra mente. Si uno procede de esta manera, uno pronto aprenderá y comprenderá en una gran cantidad. Sakya Pandita una vez dijo “Memoriza una palabra todos los días del tema que desees estudiar. Pronto tu aprendizaje será similar a la miel de la abeja o la casa de la hormiga.” Esto quiere decir que al principio de sus estudios nadie es un erudito. Todos deben comenzar desde el ABC. Cuando escuches el Dharma, mantén aunque sea una palabra “Buddha”, o “Dharma” cuidadosamente en tu memoria. Sin olvidarla, gradualmente incrementa el número de palabras, y lentamente tu mente comenzara a comprender el significado de las palabras, y te convertirás en un gran erudito.

Por ejemplo, cuando las abejas acumulan miel, cada abeja no puede traer mucha. Cada una añade continuamente una ínfima cantidad, y pronto una gran reserva de miel es acumulada. Las hormigas construyen sus casas de forma similar. De la misma manera si memorizas cuidadosamente aunque sea una sola palabra del Dharma cada día, entonces progresarás. El progreso del segundo mes será más rápido que el del primero, y el de cada año será más rápido que el del anterior. De este modo te volverás gradualmente docto en el Dharma. Si desarrollas tu aprendizaje de esta manera no tendrás problemas en la práctica y la meditación. Por lo tanto, es importante que memorices cuidadosamente el verdadero significado de las enseñanzas.

Distracción. La distracción ocurre cuando uno asiste a una enseñanza, está sentado apropiadamente, y escuchando cuidadosamente a lo que se está diciendo, pero luego nuestros ojos comienzan a examinar la decoración del interior, la estructura de la sala, etc. Algunas veces nos distraemos observando el comportamiento de nuestros amigos del Dharma y pensando ‘él no está actuando apropiadamente’ o ‘él está sentado muy bien’. A veces uno comienza a pensar ‘tengo esto o aquello que hacer mañana’ o empieza a hacer planes o a soñar sobre el futuro. Cuando esto sucede las palabras y el significado del Dharma no penetran realmente nuestra mente. Debes liberar tu mente de distracciones al escuchar el Dharma.

Laxitud Mental. La laxitud mental quiere decir que aunque nuestra mente pueda estar libre de distracciones, uno debe hacer un esfuerzo para permanecer alerta y recordad cuidadosamente lo que se dice. A veces las cinco facultades de los sentidos se contraen hacia adentro y nuestra mente funciona lentamente. A esto le sigue la somnolencia y eventualmente el quedarse dormido. Cuando esto sucede no puedes recordar como comenzaron las enseñanzas del Dharma, cuáles fueron las explicaciones intermedias, y como se llego a la conclusión. Uno se despierta para las oraciones de dedicación, pero ni una sola palabra de las enseñanzas permanece en nuestra mente. Esta es la falta de la laxitud mental.

También, maestros anteriores han dicho que incuso si uno está haciendo mucha meditación, al escuchar enseñanzas del Dharma, uno no debiera meditar. Tu mente debiera estar libre de distracciones y laxitud al recibir una enseñanza.

Resistencia. La sexta de las contaminaciones mentales es escuchar con una mente irritada o con resistencia. Esto sucede cuando uno comienza la sesión escuchando y recordando cuidadosamente lo que se está diciendo, pero luego de un rato, debido al dolor en nuestras piernas, rodillas o espalda, sentir hambre, y cosas por el estilo, uno comienza a sentir “Esta enseñanza del Dharma es interminable. ¿Por qué programan sesiones tan largas? Tal vez nos detendremos aquí. Como desearía que esto ya hubiese terminado.” Tales pensamientos causan un obstáculo para escuchar el Dharma e indican que uno siente resistencia y desánimo hacia las enseñanzas.

En un Sutra se dice “El Buddha apareció en este mundo solo una vez. Es extremada mente raro obtener un precioso renacimiento humano. ¡Verdaderamente, la oportunidad de escuchar el Dharma con una mente llena de devoción no suele suceder siquiera una vez en cien eones!” Reflexiona en esto.

También hay historias de las vidas pasadas del Señor Buddha. Solo por el propósito de recibir un verso del Dharma de su maestro, él derritió su propia carne haciendo manteca para ofrecerla como una lámpara de aceite. En otra ocasión, para recibir cuatro versos del Dharma, él ofreció todos sus ornamentos y posesiones a su maestro. Luego, en obediencia a las instrucciones de su maestro, él brincó de la cima de una montaña a las rocas más abajo. Muchos Bodhisattvas tuvieron que pasar por incontables dificultades y austeridades, y descuidaron sus cuerpos y sus vidas por el propósito de recibir enseñanzas de Dharma.

Nosotros no necesitamos someternos a estas penalidades. Cualquier enseñanza que deseemos, solo necesitamos pedirla, y los maestros las dan fácilmente. Nosotros nos debiéramos dar cuenta de nuestra buena fortuna.

Primero que nada, un Buddha solo rara vez aparece en este mundo. Es poco común que las enseñanzas del Buddha sean mantenidas por tanto siglos. Incluso si los textos permanecen físicamente, es extremada mente difícil encontrar maestros que de verdad nos introduzcan al significado puro de esos textos. Tú te has encontrado ahora con todas estas buenas oportunidades y condiciones. Regocijate en tu extremada buena fortuna y tus propios méritos acumulados. Escucha las enseñanzas con una mente clara y alegre. Esto es importante.

He descrito las actitudes que se han de abandonar. Las cuatro actitudes correctas son aquellas que debieran ser inducidas en tu mente. Estas son; El maestro es el doctor, uno mismo es el paciente, el Dharma es la medicina, y la práctica del Dharma es el ciclo del tratamiento.

Por ejemplo, en la vida diaria, si contraes una enfermedad grave, no sabes como curarla tú mismo. Es necesario consultar un doctor. Después de que él te examina, él diagnostica tu enfermedad y prescribe una serie de medicamentos y un régimen de conducta y dieta adecuadas. Es necesario seguir sus instrucciones. Si sigues el concejo te curarás y recuperaras la salud física y mental.

De la misma manera, desde tiempos sin principio, debido a la ignorancia del aferramiento al “yo”, los seres en el samsara sufren de la enfermedad del karma y las contaminaciones. Debido a esto uno experimenta todo el sufrimiento de samsara. Por lo tanto, considérate a ti mismo como un paciente.

Nuestro maestro es un gran doctor que puede curar el sufrimiento y la enfermedad de samsara. Por lo tanto considera a tu maestro como un doctor o un piloto, quien te puede rescatar del sufrimiento de samsara. Las instrucciones del maestro, las cuales nos indican abandonar esto o acumular aquello, revelan la esencia del remedio. Si practicas de a cuerdo a las instrucciones del maestro, entonces la reiz del samsara, la ignorancia del aferramiento al “yo”, será removida.

Además, si practicas con esta actitud, el sufrimiento de los tres reinos de existencia será completamente arrancado de raíz y obtendrás la insuperable liberación, el estado de la perfecta iluminación, la Budeidad. Por lo tanto, tal como un paciente escucha las instrucciones del doctor, aplica este ejemplo a ti mismo y a tu relación con tu maestro.

Desde tiempos sin principio, has sufrido en samsara de la enfermedad del karma y las contaminaciones. El maestro es un gran médico. El Dharma, que son sus instrucciones, es la medicina. Y tu propia práctica del Dharma es el ciclo de tratamientos el cual pronto originará la liberación y la cura de tu enfermedad. Escuchar el Dharma con este tipo de actitud será de gran beneficio para tu mente.

En cualquier caso, al escuchar el Dharma, es importante mostrar un comportamiento adecuado. El maestro debiera ser invitado a sentarse en un trono alto, y uno mismo debiera sentarse más abajo que él. Ponte frente al maestro y mira de manera agradable hacia él con una mente de fe y devoción. Uno nunca debiera exhibir modales orgullosos o irrespetuosos al escuchar el Dharma. Tampoco debiera uno llevar un sombrero cubriendo la cabeza, colocar un paraguas o sombrilla, o cargar armas.

Si uno se encuentra enfermo, o incapacitado debido a la edad, se puede conceder un permiso especial, tal como a estirar nuestras piernas. Sin embargo, si uno se encuentra sano y aun asi se reclina y estira las piernas, esto muestra falta de respeto hacia el Dharma y acumula más karma negativo. Por lo tanto debieras escuchar el Dharma con una actitud devota y apacible. Esto es muy importante y te será de gran beneficio, posibilitandote el recibir grandes bendiciones.

Estas instrucciones no están destinadas solo para ocasiones especiales, o solo para hoy, si no que debieran ser aplicadas para cada reunión de Dharma, tales como cuando recibes iniciaciones, bendiciones, y transmisiones. Recuerdalas cuidadosamente. Así es como los maestros debieran enseñar y como los discípulos debieran escuchar el Dharma.

En el Avatamsaka Sutra el Señor Buddha dice: “Si uno fuera a ofrecer tantos mundos como granos de arena hay en el río Ganges, cada uno colmado con oro y objetos preciosos, uno adquiriría gran merito. Sin embargo, enseñar aunque sea un verso del Dharma en esta era degenerada trae méritos incomparablemente mayores que esa ofrenda.”

Esto quiere decir que si alguien ofreciera tantos mundos como granos de arena hay en el río Ganges, cada uno complétamente lleno con oro, a un practicante de Dharma, a un yogui, o a un mendigo, se diría que esta persona ha acumulado enormes méritos. Pero cuando los maestros enseñan el Dharma apropiadamente y los discípulos escuchan cuidadosamente, el beneficio y los méritos adquiridos son incomparablemente mayores que incluso una ofrenda como esa. Si recibes una enseñanza de Dharma pura, contemplas en ella y la pones en práctica, obtendrás cualidades de los sentidos inusualmente agudas, coraje inquebrantable, y gran sabiduría. Eventualmente obtendrás la perfecta iluminación.

Hace mucho tiempo en India, el gran erudito Vasubandhu solia recitar de memoria 99.000 versos del sutra. Había una paloma que por mucho tiempo se sentó en las vigas del techo de su cabaña cuando él practicaba sus recitaciones. Finalmente, la paloma murió y renació como el hijo de una familia adinerada. Tan prono como hubo crecido suficiente como para hablar, él dijo a sus padres, “Yo soy un discípulo de Vasubandhu” y relató sobre su vida como una paloma. Él dijo “Porque yo recibí muchas enseñanzas de Dharma de Vasubandhu he obtenido un precioso renacimiento humano. Por favor déjenme ir con mi maestro, donde quiera que él se encuentre.” Así que sus padres lo enviaron donde Vasubandhu se estaba quedando, y Vasubandhu lo aceptó como discipulo y le entrego todas las enseñanzas de Dharma que conocía.

Vasubandhu tenía incontables discípulos. Sin embargo, entre ellos habían tres muy especiales, quienes eventualmente se volvieron mucho más doctos en áreas especificas que el mismo Vasubandhu. Ellos fueron Gunapharba en el Vinaya, Dingaga en lógica, y Lodu Tenba en el Abidharma. Lodu Tenba era aquel que había pasado su vida previa como una paloma, y es comunmente aceptado que se volvió más docto que Vasubandhu en el Abidharma.

Este es un ejemplo de haber obtenido facultades de los sentidos inusualmente agudas en relación a escuchar el Dharma a través de la escucha devota y atenta. Hay muchas otras historias como esta. Por lo tanto, es muy importante que escuchen cuidadosamente las enseñanzas del Dharma. No lo olviden.



[Este texto fue traducido del Inglés al Castellano por el Upasaka llamado Thubten Könchog el 10 de Julio del 2012 en Arica, Chile. Pueda ser auspicioso.]


*Nota: Esto también se puede entender como Falta de Fe en el Maestro.

miércoles, 16 de octubre de 2013

miércoles, 9 de octubre de 2013

Tara Blanca, la Gran Madre Liberadora.





Bodhisatva de la compasión y de la longevidad

 Mantra: Om Tare Tuttare Ture Mama Ayuh Punya Jñana Pushtim Kuru Svaha

Se usa a menudo pensando en alguna persona, mientras se recita

Tara, en sánscrito significa libertad. Tri significa “hacer atravesar”, “alcanzar la otra orilla” y por tanto “salvar, socorrer, liberar”. En tibetano es Drölma. Tara es el principio femenino de liberación, perfección de la sabiduría, madre de los budas, protectora del Tíbet. Es una emanación de Avalokiteshvara (Chenrezi en Tibetano), buda de la compasión, y del cual el Dalai Lama es emanación.Tara Blanca es también conocida como “Madre Compasiva”, es la diosa de la compasión. Es un Buda femenino que representa la unión de la compasión y la sabiduría. Su práctica se asocia a la longevidad, salud, sabiduría y buena fortuna. Protege también de enfermedades contagiosas y de muerte prematura. Junto a Amitayus y Ushnisha, forma la Triada de los Budas de la larga vida. Su amor y su energía cura la enfermedad, aportando salud, fuerza, longevidad y belleza.

Sus símbolos son su color blanco, relacionado con la luz pura radiante que simboliza claridad y positividad; representa la actividad pacificadora, de vencer enfermedades, muertes prematuras y obstáculos para el éxito en nuestra vida o en nuestra práctica. Tiene 7 ojos, dos en las palmas de las manos y en los pies y otro en la frente, que simbolizan el permanente cuidado y vigilancia de la mente compasiva.

Las palabras del mantra:

Ayu es larga vida
Punya son los méritos de vivir éticamente, lo que da larga vida y felicidad
Jñana es sabiduría
Pusthim es riqueza o abundancia
Kuru es una tierra mítica al norte de los himalayas, que se tiene por lugar de larga vida y felicidad
Mama es mío en el sentido del anhelo de poseer esas cualidades, larga vida, méritos, sabiduría, felicidad, etc.

lunes, 7 de octubre de 2013

MI PRÁCTICA DE ESTA SEMANA (Del 7 al 13 de Octubre), Disfruten!


MI PRÁCTICA DE ESTA SEMANA (Del 7 al 13 de Octubre)

El deseo es lo opuesto de la satisfacción, alimentar y seguir los deseos solo crea intranquilidad y aumenta la insatisfacción.
No importa que consiga obtener todo lo que deseo, cuanto más cosas obtengo tanto más crece la ansiedad y la codicia. La satisfacción solo empieza cuando cesa el deseo.
Ahora mismo tengo todo lo necesario para estar feliz y satisfecho, no me falta nada, solo tengo que darme cuenta de que la felicidad está en mi corazón, aquí y ahora mismo.
Hoy tengo que descubrir el bienestar y la satisfacción que hay en mi mente, tengo que disfrutar de la felicidad del presente y no sacrificarla por los placeres futuros que promete el deseo, que no son más que una trampa en la que caigo una y otra vez. Solo tengo que desechar los deseos como quien se quita la basura de encima.
Cada deseo que consigo evitar es un éxito en mi práctica, un desengaño que me ahorro, un sinfín de problemas menos y un momento de satisfacción que disfruto.
Con atención, vigilancia y cautela, descubriré hoy cada deseo y cada momento de ansiedad en mi mente y lo transformaré en un instante de satisfacción, de paz, de bienestar, viendo que no es más que un engaño, que ya lo conozco de mucho tiempo y que no vale la pena ni siquiera considerarlo.
Contaré las veces que descubro estas trampas de mi mente y repasaré esta noche las que he conseguido evitar.

sábado, 14 de septiembre de 2013

La guirnalda de joyas de los bodhisattvas




La guirnalda de joyas de los bodhisattvas

de Atisha Dipamkara
En la lengua de la India: Bodhisattvamaṇyāvalī
En la lengua del Tibet: changchub sempe norbü trengwa
En castellano: La guirnalda de joyas de los bodhisattvas
¡Homenaje a la gran compasión!
¡Homenaje a las deidades que inspiran fe y devoción!
¡Homenaje a los maestros!
Acaba con las dudas y el titubeo,
y entrégate a la práctica con todo corazón.
Libérate del sopor, la apatía y la pereza
y esfuérzate siempre con tenacidad y alegría.
Con atención, conciencia vigilante y cuidado,
observa en todo momento las puertas de tus sentidos.
Tres veces durante el día y tres veces por la noche, una y otra vez, examina siempre tus pensamientos.
Sé franco con tus limitaciones,
pero no busques fallos en los demás.
Da a conocer las buenas cualidades de los demás,
pero guarda silencio sobre las tuyas propias.
Abandona toda ansia de ganancia y honor,
y renuncia al impulso de buscar el provecho y la fama.
Cultiva el amor y la compasión
y haz que tu bodhichitta sea firme.
Evita las diez acciones malsanas;
fortalece tu fe y tu confianza.
Reduce tus necesidades, encuentra la satisfacción con lo que tengas,
y con gratitud recuerda y corresponde a la amabilidad que recibas.
Somete la ira y la arrogancia
y haz que la humildad gobierne tu mente.
Abandona los modos de vida nocivos
y búscate un sustento acorde con el Dharma.
Libérate de tu adicción a los objetos materiales;
¡que la riqueza de los Aryas sea tu ornamento!
Fe, disciplina,
generosidad, conocimiento,
decencia, dominio de uno mismo
y sabiduría: estas son las siete riquezas,
las siete formas de abundancia divina,
los siete tesoros inagotables.
No hables de ellas a los que no sean humanos.
Deja atrás todo ajetreo y distracción,
y retírate en la soledad de un lugar apartado.
Evita la cháchara sin sentido
y vigila siempre tus palabras.
Siempre que veas a tu maestro o preceptor,
ofrécele tu servicio con devoción y respeto.
Tanto los que poseen la visión iluminada
como los que se embarcan por primera vez en el camino:
considéralos a ambos como tus maestros espirituales.
Cuando veas a cualquier ser sensible,
considéralo como tu padre, madre o hijo.
No te hagas amigo de los que actúan de formas dañinas,
sino confía en verdaderos amigos espirituales.
Abandona cualquier sentimiento de hostilidad o malevolencia
y se feliz allí donde vayas.
Evita apegarte a nada
y manténte libre de aferramiento y deseo.
El apego cortará la fuerza vital de tu liberación
y además te alejará de los buenos renacimientos.
Si encuentras un camino que lleva a la paz y a la felicidad,
esfuérzate constantemente por ponerlo en práctica.
Cuando vayas a empezar con una tarea,
asegúrate de completarla antes que nada.
De esta manera todo saldrá bien;
sino, nada se logrará.
Nunca te alegres de acciones dañinas,
y cuando se insinúen pensamientos de superioridad,
deshincha tu orgullo inmediatamente
recordando los consejos personales de tu maestro.
Siempre que te desanimes o te sientas incapaz,
eleva tu espíritu y date ánimos.
Nunca dejes de meditar sobre la vacuidad.
Cuando aparezcan objetos que te provoquen apego o aversión,
vélos como meras ilusiones o proyecciones.
Si escuchas palabras desagradables,
considéralas como simples ecos.
Si tu cuerpo sufre algún daño,
vélo como el resultado de tus acciones pasadas.
Guarda la soledad, lejos de la ciudad y,
como el cadáver de un animal salvaje,
vive solo y oculto en la naturaleza,
libre de toda atadura y apego.
Mantén siempre tus promesas y compromisos y,
si te acometen la pereza o la desidia,
toma inmediatamente nota de tus errores, uno por uno,
y recuerda el corazón de tu disciplina.
Cuando te encuentres con otras personas,
habla con calma, sincera y honestamente.
Ten cuidado de no fruncir el ceño ni lanzar miradas fulminantes,
sino muestra siempre una sonrisa amable.
Cuando estés con las personas que ves todos los días,
evita la tacañería, disfruta de ser generoso
y destierra todo sentimiento de envidia.
Para proteger las mentes de los demás,
manténte alejado de cualquier tipo de disputas
y sé siempre paciente y tolerante.
No halagues a los demás ni seas un amigo inconstante;
sé siempre una persona constante y confiable.
Nunca desprecies ni denigres a nadie,
sino trata a todos con respeto.
Cuando des consejos o instrucciones,
hazlo con compasión y el deseo genuino de ayudar.
Asegúrate de nunca criticar las enseñanzas.
Céntrate en lo que más te inspire
y, con las diez formas de practicar el Dharma,[1]
esfuérzate en sesiones de día y de noche.
Cuando estés con gente, vigila tu habla;
cuando estés solo, vigila tu mente.
Toda la virtud que acumules en el pasado, presente y futuro,
dedícalos al gran despertar insuperable;
comparte tus méritos con todos los seres sensibles
y, con la práctica de las siete ramas,
haz continuamente grandes oraciones de aspiración.
Si practicas así, completarás
las dos acumulaciones de mérito y sabiduría
y eliminarás los dos tipos de oscurecimientos.
Darás sentido a esta vida humana
y, con el tiempo, alcanzarás el despertar insuperable.
Así concluye La guirnalda de joyas de los bodhisattvas, escrita por el gran pandita indio Dipamkara Shrijnana.

lunes, 2 de septiembre de 2013

PRÁCTICA DE ESTA SEMANA (Del 2 al 8 de Septiembre)




Viendo que todas las cosas son vacías, que carecen de una realidad intrínseca, que no son más que apariencias ilusorias como las de los sueños, me mantendré libre del samsara, sin quedarme atrapado en nada, sin deseos ni temores contemplaré el fluir ilusorio de la vida.
Con infinita compasión hacia esos seres ilusorios, que crean las causas del dolor y sufren constantemente sus consecuencias, permaneceré atado a ellos como una bondadosa madre a su bebé. Cuidándoles continuamente, aliviando sus sufrimientos y dándoles toda la felicidad.
Hoy, con mi sabiduría estaré libre de sufrimiento y por mi compasión permaneceré comprometido con los demás. Lo que parece una contradicción y algo imposible, se funde en el estado de armonía de la mente que está libre de dualidad.

Buena semana a todos...PAZ

lunes, 26 de agosto de 2013

MI PRÁCTICA DE ESTA SEMANA (Del 26 de Agosto al 1 de Septiembre) ENTRENAMIENTO MENTAL.








Hoy tengo que transformar cualquier circunstancia que aparezca en una ayuda y un estímulo para mi práctica de dharma, especialmente las dificultades y problemas.
Cuando me encuentre con algo desagradable lo veré desde la perspectiva del karma, la compasión y la vacuidad. Porque es el resultado de una acción negativa que yo cree, si me enfrento a esta dificultad con una buena motivación ese karma se purifica y me quito de encima un grave problema para el futuro.
De esta forma, esa dificultad es una excelente oportunidad para mi práctica.
Si además de ello pienso en el sufrimiento de todos los seres y acepto mi problema como un método para aliviar el dolor de los demás, no solo purifico mi mente sino que también creo una cantidad infinita de méritos y doy una excelente ayuda y beneficio a todo el mundo. Así, esa dificultad es doblemente maravillosa.
Este problema que yo tengo, igual que todas las cosas, no es más que una ilusión, su naturaleza es vacuidad, es algo que carece de realidad intrínseca y que aparece debido a un conjunto de causas y condiciones,
como en un sueño.
El corazón de mi práctica es meditar en la vacuidad de todas las cosas y este problema me proporciona las condiciones ideales para mi meditación, porque su naturaleza es vacuidad y es precisamente en esto en lo que yo trato de meditar.
Tengo que aplicar esta triple meditación por lo menos en tres ocasiones
distintas durante el día de hoy, y si son más mucho mejor.

lunes, 12 de agosto de 2013

PRÁCTICA DE ESTA SEMANA (Del 12 al 18 de Agosto) CAMBIARSE POR LOS DEMÁS/ ECUANIMIDAD!.



Dice Santideva: “Toda la felicidad del mundo viene por desear la felicidad de los demás, todo el sufrimiento del mundo viene por desear la felicidad para sí mismo”. Esta es la diferencia entre el egoísmo y el altruismo.
Tengo que reconocer que estas dos actitudes antagónicas están presentes en mi corazón en mayor o menor medida. Siendo consciente de las desventajas de una y los beneficios de la otra, voy a observar con atención constante qué actitud predomina en mi mente, estimulando y fortaleciendo el deseo de beneficiar a los demás y apartándome del egoísmo como si fuera la peste.
Registraré cada vez que aparezca uno de estos dos personajes en escena y luego haré una minuciosa crítica de la obra representada hoy en el escenario de mi corazón.

ECUANIMIDAD.





Voy a evitar la actitud de discriminar a los demás. Hoy veré a todas y cada una de las personas con las que tenga algún contacto como si fueran seres queridos, me alegraré sinceramente por su bienestar y sus éxitos, y me preocuparé por sus problemas y dificultades como si se tratara de la persona a la que más quiero y aprecio. 
No tengo que excluir a nadie, empezaré por la primera persona con la que me relacione y continuaré una a una con todas las demás.
Tengo que registrar cada uno de los contactos de hoy y ver si realmente soy capaz de aplicar esta práctica.
Tomar buena nota de los casos en los que me resulta fácil y los casos más difíciles. Por la noche haré un buen repaso y una evaluación minuciosa de mi práctica de hoy.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Nada es lo que parece, porque todo es vacuidad.....


Nada es lo que parece, porque todo es vacuidad
Lama Yeshe en Ibiza, 1978
 
En referencia al mundo de fantasía del ego, el Buda dejo dicho, “Todo es ilusión”. Para comprender el verdadero significado de esta sentencia, vamos a ver primero que se entiende por el mundo del ego. Vuestro mundo es todo lo que veis, escucháis, oléis, degustáis, sentís y pensáis; en otras palabras esta hecho de todas vuestras percepciones sensoriales. El ego de cada persona crea su propio mundo personal. Tú no estás viviendo en mi mundo; tú estás viviendo en el mundo ilusorio de tu propio ego. Aún así, cuando algunas personas escuchan que todo es ilusión lo interpretan mal como queriendo decir que nada importa. “¡Fantástico! Puedo robar, beber, tomar drogas y alucinar con el LSD tanto cuanto quiera. ¿A quién le importa? Después de todo es solamente una ilusión”.
            Existen varios términos utilizados para referirse a la naturaleza última de la realidad. Algunas veces es llamada vaciedad (‘emptiness’), puesto que la verdadera naturaleza de todos los fenómenos esta vacía, como opuesta a la imaginación del ego, que esta llena. ¿Llena de qué? Llena de conceptos, expectativas, ansiedades y proyecciones que nada tienen que ver con la realidad. En estado ultimo, todas las cosas están vacías. La realidad también es llamada vacuidad (‘voidness’), la vacuidad siendo el opuesto del mundo sólido, concreto e imaginado por el ego. Todos los fenómenos, tanto samsáricos como espirituales están vacíos por su propia naturaleza.
            Es esencial eliminar la concepción errónea básica del ego sobre la realidad, porque esta es la raíz de todo sufrimiento. La visión del ego esta corrompida y es poco real, y produce una baja opinión de uno mismo y de los demás. Infravalora nuestras verdaderas potencialidades y cualidades, creando por ello una sensación de inseguridad y defensa. Además, con este tipo de actitud negativa fácilmente nos vemos envueltos en argumentaciones y peleas unos con otros. El ego es político por naturaleza. Si no hubiera ego, no existiría ninguna razón para reñir.
            Las concepciones erróneas del ego sobre la realidad también nos mantienen en esclavitud, ya sea la férrea esclavitud de la existencia o la dorada esclavitud de una manera espiritual de vida. La esclavitud férrea es nuestro continuo sufrimiento mental y físico en el ciclo de la existencia insatisfactoria conocida como samsara, mientras que la esclavitud dorada es la de estar esclavizado a concepciones erróneas y falsas filosofías.
            Muchas filosofías poseen una buena apariencia, una atractiva fachada dorada. Sin embargo, no importa cuan respetables puedan parecer, estas visiones incorrectas todavía nos atan a la ignorancia y al sufrimiento. El mas alto objetivo es estar libre de toda esclavitud. Pero no quiero decir con ello estar libre en un sentido revolucionario. ¡Quizás penséis que este lama esta intentando empezar otra revolución española! No, yo solo estoy intentando provocar una revolución en vuestras mentes.

lunes, 29 de julio de 2013

LA PRÁCTICA DE la SEMANA (Del 29 de Julio al 4 de Agosto)


ALEGRIA Y REGOCIJO.

Hoy voy a dedicar mi atención a todas las cosas buenas que hay en mi vida y en la de los demás, sentiré alegría por todo ello y trataré de no perderla en ningún momento. Ahora mismo tengo salud, tiempo libre, mis necesidades cubiertas, libertad para decidir lo que quiero hacer, tengo muchos amigos y gente que me quiere, tengo interés por practicar dharma y conocimientos suficientes sobre meditación… Y aún si yo carezco de algunas de estas ventajas, hay mucha gente que las tiene y que las aprovecha.
Puedo sentirme muy feliz y regocijarme por ello, es igual que si yo lo tuviera.
No voy a perder en ningún momento esta alegría y regocijo, me fijaré constantemente en las cosas buenas que hace mucha gente, en la felicidad y bienestar que disfrutan los demás.
Y pensaré que con mi alegría y regocijo estoy colaborando para que, en todo el mundo, la felicidad y sus causas sean duraderas, que no se pierdan y que aumenten cada vez más.
Trataré de comunicar esta buena energía a mi alrededor, es algo que los demás
necesitan mucho y que yo les puedo dar.
El mayor impedimento para hacerlo es cuando aparece la envidia y el malestar por los éxitos de otra gente.
Vigilaré a este enemigo y no le dejaré entrar en mi mente.

martes, 23 de julio de 2013

PRÁCTICA DE ESTA SEMANA (Del 22 al 28 de Julio) INVITACION!!

MI PRÁCTICA DE ESTA SEMANA (Del 22 al 28 de Julio).




Trataré de reconocer cuando aparece el dolor en mi vida.

Esa sensación desagradable, el deseo que se acabe, el estado de desesperación e impotencia, el malestar, angustia, tristeza, miedo. 

Si hoy no tengo un sufrimiento fuerte, intentaré recordar un momento de dolor del pasado.

Sin olvidar esa sensación dolorosa mía, me pondré en el lugar de los demás, tratando de ser consciente de la situación de dolor y angustia en la que se encuentran tantas personas. 

Voy a mirar de frente a esa inmensa carga de sufrimiento que hay en el corazón de las personas, de los animales, de todos los seres.


Voy a comparar mi situación con la de los seres más desafortunados,

 ¿podría soportar yo esa situación dolorosa en la que viven tantas personas? 
¿Son realmente importantes esas pequeñas incomodidades mías comparadas con el sufrimiento de los demás? 
¿Qué hago yo por ayudarles?
 ¿Puedo hacer algo? 
¿Quién puede hacerlo?

Hoy tengo que entrar en el corazón de cada persona con la que me encuentre, 

conocer sus problemas y dificultades, sentir compasión sinceramente y hacer algo para ayudarles.

Por la noche anotaré las veces que lo he puesto en práctica
.

sábado, 6 de julio de 2013

Todo surge de la mente de Lama Yeshe


El budismo puede entenderse de muchas maneras diferentes. La gente que actualiza el camino budista lo hace gradualmente. Del mismo modo que avanzas progresivamente desde la escuela a la universidad, aprobando cada curso para pasar al siguiente, los practicantes budistas progresan asimismo paso a paso por el camino a la Iluminación. En el budismo, no obstante, se habla de diferentes niveles mentales; aquí, “superior” e “inferior” se refieren al progreso espiritual.
En Occidente se tiende a considerar el budismo como una religión en el sentido occidental del término. Esto es un error. El budismo está completamente abierto, se puede hablar de cualquier tema. El budismo tiene su doctrina y su filosofía, pero también pone énfasis en la experimentación científica, tanto interna como externa. No pienses que es un sistema de creencias estrecho y cerrado. No lo es. La doctrina budista no es una elaboración histórica derivada de la imaginación y de la especulación mental, sino una explicación psicológica precisa de la verdadera naturaleza de la mente.
Cuando observas el mundo externo, tienes la fuerte impresión de que es algo substancial. Probablemente no te des cuenta de que esa fuerte impresión es tan sólo la interpretación que hace tu propia mente de lo que percibe. Piensas que esa realidad fuerte y sólida existe realmente en el exterior y, quizá, cuando miras en tu interior, te sientes vacío. Eso es también un concepto erróneo: la poderosa impresión de que el mundo aparece existiendo verdaderamente fuera de ti es, de hecho, una proyección de tu mente. Todo lo que experimentas –sentimientos, sensaciones, formas y colores– surge de la mente.
Unos días te levantas por la mañana con una mente aturdida y el mundo que te rodea aparece ante ti oscuro y brumoso, otros días te despiertas con una mente clara y ves el mundo bello y luminoso. Debes comprender que estas distintas impresiones vienen de tu mente y no de los cambios en el entorno externo. En lugar de interpretar equivocadamente cualquier experiencia de tu vida mediante conceptos erróneos, comprende que no se trata de la realidad externa, sino sólo de la mente.
Por ejemplo, cuando todos los aquí presentes miráis a un mismo objeto –a mí, Lama Yeshe–, cada uno tiene una experiencia totalmente distinta, a pesar de que todos estéis mirando el mismo objeto. Estas experiencias distintas no vienen de mí, sino de vuestras propias mentes. Quizá estás pensando. “¿Cómo puede decir eso? Todos estamos viendo el mismo rostro, el mismo cuerpo, los mismos hábitos”, pero esa interpretación es un tanto superficial. Analízalo con más detenimiento. Verás que el modo en que me percibe cada uno de vosotros, el modo en que cada uno se siente ante esa percepción es estrictamente individual y que, a ese nivel, todos sois diferentes. Estas distintas percepciones no proceden de mí, sino de vuestras mentes. Eso es lo que me gustaría que comprendierais.
Después puedes pensar: “Él es sólo un lama; no conoce otra cosa aparte de la mente. No conoce los grandes progresos científicos, como los satélites, ni otras tecnologías avanzadas. No puede decir que todo eso viene de la mente”. Pero tienes que analizarlo. Cuando digo “satélite”, aparece en tu mente una imagen del objeto que te ha sido identificado como tal. Cuando se construyó el primer satélite, su inventor dijo: “He inventado este objeto que gira alrededor de la Tierra y le he llamado satélite”. Después, cuando los demás vieron ese objeto, pensaron: “¡Ah! Esto es un satélite”. Pero “satélite” no es más que un nombre, ¿no es así?
Antes de construirlo, el inventor del satélite reflexionó y lo visualizó en su mente. Y, a partir de esa imagen mental, hizo lo necesario para materializar su creación. Después dijo a todo el mundo: “Esto es un satélite”. Así que todos pensaron: “¡Increíble! ¡Un satélite! ¡Qué bonito, qué maravilloso!”. Eso muestra lo ridículos que somos: alguien pone un nombre a una cosa y nosotros nos aferramos a ese nombre creyendo que se trata de algo real. Eso es lo que nos ocurre constantemente, independiente de los colores y las formas a las que nos aferremos. Analízalo.
Si puedes comprender lo que estoy diciendo, verás que los satélites y todo lo demás vienen en verdad de la mente y que, sin la mente, no hay ni la más mínima existencia material manifiesta en todo el mundo sensorial. ¿Qué existe sin la mente? Piensa en todos los productos que puedes hallar en un supermercado: tantos nombres, tantos alimentos, tantos objetos distintos. Primero, la gente los inventó –este nombre, aquél nombre, esto, aquello– y después esto, eso y lo de más allá apareció ante ti. Si todos esos miles de productos de supermercado, así como los aviones, los cohetes espaciales y los satélites son manifestaciones de la mente, ¿qué es lo que no viene de la mente?
Si observas cómo se expresa tu mente, tus diversas visiones y sensaciones, tu imaginación, comprenderás que todas tus emociones, el modo en que vives tu vida, el modo en que te relacionas con los demás, todo viene de la mente. Si no comprendes cómo funciona la mente, vas a seguir teniendo experiencias negativas como el enfado y la depresión. ¿Por qué digo que la mente depresiva es una mente negativa? Porque la mente depresiva no comprende su propio funcionamiento. Una mente sin comprensión es negativa. La mente negativa te abate porque todas sus reacciones están contaminadas. Una mente que tiene comprensión funciona con claridad. Una mente clara es una mente positiva.
Cualquier problema emocional que experimentas surge debido al modo en que funciona tu mente; tu problema básico radica en que no te autoidentificas del modo correcto. Normalmente te tienes en baja consideración, te percibes como un ser humano con pocas cualidades, cuando, de hecho, lo que realmente deseas es que tu vida sea la mejor, que sea perfecta. Tú no quieres ser un ser humano de poca valía, ¿verdad? Para corregir tu visión y convertirte en una persona mejor no necesitas agobiarte ni saltar de una cultura a otra. Todo lo que tienes que hacer es comprender tu verdadera naturaleza, el modo en que existes realmente ahora. Eso es todo. Es muy sencillo.
Lo que estoy diciendo aquí no pertenece a la cultura tibetana, no es un asunto exclusivo de los orientales. Estoy hablando de tus propios asuntos. De hecho, no es importante saber de quién es este asunto; todos somos básicamente iguales. ¿En qué nos diferenciamos unos de otros? Todos tenemos mente, todos percibimos los fenómenos a través de nuestros sentidos, todos somos iguales en cuanto a nuestro deseo de disfrutar del mundo sensorial y todos nos aferramos del mismo modo al mundo sensorial, desconociendo tanto la realidad de nuestro mundo interior como la del exterior. No hay diferencias entre nosotros, aunque tengas el pelo largo o corto, aunque seas negro, blanco o amarillo, aunque vistas de esta manera o de esta otra. Todos somos iguales. ¿Por qué? Porque la mente humana es como un océano y nos parecemos mucho en el modo en que hemos evolucionado sobre la Tierra.
Una observación superficial del mundo sensorial puede llevarte a creer que los problemas de las personas son distintos, pero si lo examinas más a fondo verás que todos son fundamentalmente iguales. Lo que hace que los problemas de la gente parezcan únicos son las diferentes interpretaciones que cada uno hace de sus experiencias.
Este modo de examinar la realidad no es necesariamente un ejercicio espiritual. Tampoco tienes por qué creer o negar que tienes una mente; todo lo que has de hacer es observar cómo funciona y cómo actúa y no obsesionarte demasiado con el mundo que te rodea.
El Buda nunca puso demasiado énfasis en las creencias. En su lugar, nos exhortó a que investigásemos e intentásemos comprender la realidad de nuestro propio ser. Jamás insistió en que comprendiésemos lo que él mismo era, lo que es un buda. Todo lo que quería era que comprendiésemos nuestra propia naturaleza. Fácil, ¿no? No es necesario que creas en nada. Con sólo hacer el esfuerzo adecuado, comprenderás las cosas por tu propia experiencia y desarrollarás gradualmente todos los logros espirituales.
Pero quizá te preguntes: ¿Qué pasa con las montañas, los árboles y los océanos? ¿Cómo pueden surgir de la mente? Y ahora yo te pregunto: ¿Cuál es la naturaleza de una montaña? ¿Cuál es la naturaleza de un océano? ¿Existen las cosas necesariamente como las vemos? Cuando observas las montañas y los océanos, éstos aparecen ante tu visión superficial como montañas y océanos. Pero su naturaleza es, de hecho, otra cosa. Si cien personas contemplan al mismo tiempo una montaña, todas ven aspectos distintos, colores distintos, características distintas. Entonces, ¿quién tiene la visión correcta? Si puedes contestar a esto, podrás dar respuesta a tu pregunta.
En conclusión, lo que estoy diciendo es que tu visión cotidiana y superficial del mundo sensorial no refleja su verdadera realidad. El modo en que interpretas Melbourne, tu idea de cómo existe Melbourne, no tiene nada que ver con la realidad de Melbourne, a pesar de que hayas nacido y permanecido en esta ciudad, con tus subidas y bajadas, durante toda tu vida. Analízalo.
Al decir todo esto, no estoy haciendo una afirmación definitiva, sino, más bien, ofreciéndote una sugerencia sobre cómo observar las cosas de un modo nuevo. No trato de forzarte a aceptar mis ideas. Todo lo que hago es recomendarte a que dejes de lado tu mente perezosa, que no hace otra cosa más que creerse lo que percibe, y que analices las cosas con una mente diferente, con una mente nueva.
La mayoría de las decisiones que tu mente ha estado tomando desde que naciste –“esto es correcto, esto es incorrecto, esto no es la realidad”– han sido conceptos erróneos. Una mente poseída por los conceptos erróneos es una mente que duda, una mente que nunca está segura de nada. Un pequeño cambio en las condiciones externas y se aturde. Hasta las cosas más pequeñas perturban tu mente. Si pudieses contemplar la totalidad de la escena, comprenderías lo absurdo que es. Pero nosotros no vemos la totalidad, la totalidad es demasiado para nosotros.
La mente sabia, el conocimiento-sabiduría o consciencia universal, jamás se desconcierta con las pequeñas cosas. Puesto que percibe la totalidad, no presta atención a las nimiedades. Una energía que viene de aquí y que coincide con otra energía que viene de allá nunca desmorona al sabio, pues el sabio cuenta con que ocurran cosas así; es la naturaleza de las cosas. Si tienes el concepto erróneo de que tu vida va a ser perfecta, siempre te sobresaltarás ante su naturaleza cambiante. Si sabes que tu vida va a tener altibajos, tu mente permanecerá mucho más relajada. ¿Hay algo en el mundo exterior que sea perfecto? Nada. Por lo tanto, dado que la energía de tu mente y de tu cuerpo están inevitablemente vinculadas con el mundo exterior, ¿cómo puedes esperar que tu vida sea perfecta? No puedes.
Lama Yeshe